Categoría: Espacio

Fabio Baccaglioni



A SpaceX le falta demostrar algo, que aterrizar sus cohetes sirve de algo, es decir: reutilizarlos.

Para ello, y luego de seis vehículos que aterrizaron sin probelmas, SpaceX ha preparado una de las primeras etapas del Falcon 9, más precisamente la recuperada en Abril del año pasado, para un lanzamiento próximo.

La fecha no está confirmada, probablemente el 29 de Marzo, la carga ya está lista y se espera para la semana que viene una prueba estática para verificar que todo esté en orden. El satélite será el SES-10 a órbita geoestacionaria, pero la fecha está en dudas porque hay un vuelo del Atlas V que se cambió de fecha al 27 de Marzo lo que atrasa todos los lanzamientos. Es que en los EEUU la Fuerza Aérea se encarga del seguimiento por radar de los vuelos y no suelen reconfigurar todo tan rápido para dos vuelos.

Si SpaceX logra reutilizar el lanzador sentará las bases de una baja significativa de costos, ahora bien, no soy pesimista sino realista, hay que tener en cuenta que no es que se reutilzia completamente. El Falcon 9 fue completamente reconstruido, cada motor Merlin 1D recuperado, son nueve en total, tiene que ser desarmado, revisado pieza por pieza, reemplazado lo que no esté bien y reensamblado. Es mucho más barato que construir un cohete nuevo pero obviamente tiene un costo que continúa siendo elevado.

Todavía no estamos listos para que un cohete pueda hacer vuelos seguidos sin una revisión completa. Un ejemplo de esto se dio cuando la NASA descubrió que los compresores del Merlin sufrían degradación en las palas del rotor que envían el combustible a alta presión a la cámara de combustión. Esta degradación es normal en un vuelo pero obliga a cambiar las turbinas de lanzamiento en lanzamiento.

Quienes ya han hecho un vuelo con recuperación, además del jubilado Shuttle, es el New Shepard de Blue Origin pero nunca a una órbita sino en vuelos suborbitales cortos.

Via Arstechnica

Fabio Baccaglioni



El EchoStar XXIII o "23" para simplificar, es un satélite de comunicaciones que orbita en una posición geosincrónica y fue lanzado la noche del 15 desde el famoso Pad 39A en el Kennedy Space Center.

La misión no tiene, como en casos anteriores, un retorno de la primera etapa porque la carga requiere toda la potencia posible para el ascenso hasta su órbita elevada (en la línea del Ecuador a 32.000km de la Tierra) por lo que el lanzador no tiene combustible suficiente para el retorno y recuperación. Se puede apreciar que le faltan las aletas y los soportes para aterrizaje. El cohete en sí caerá en el océano Atlántico.

Fuente: SpaceX

Fabio Baccaglioni



En esta nueva carrera espacial, donde lo privado compite con lo público, el segundo competidor más relevante está siendo Jeff Bezos y su empresa Blue Origin que, si bien todavía no tiene vuelos orbitales, es el otro que realiza vuelos con recuperación de la primer etapa.

Lo más interesante: Tienen nuevo motor, el BE-4.

El BE-4 es el motor que impulsará la primera y segunda etapa de los poderosos y enormes New Glenn, que no sólo son cohetes reutilizables sino que son enormes y preparados para llevar cargas pesadas a vuelos orbitales.



El BE-4 no es cualquier motor, el objetivo es que no sólo lo utilizará Blue Origin, también ULA (United Launch Alliance) lo quiere para el sucesor del Atlas V, el Vulcan. Ya tener más de un cliente es más que importante. Tengan en cuenta que muchos cohetes siguen utilizando motores rusos por la falta de uno competitivo en los EEUU, una locura en términos de dependencia tecnológica. ULA suele usar los RD-180.



Con el BE-4 listo podrá empezar las pruebas en bancada estática, el motor debería generar 2400 kilonewtons de empuje aunque el New Glenn difícilmente vuele antes del 2020, lo importante es tener los motores listos.

Blue Origin no tiene un calendario tan agresivo como SpaceX, en vez de apurar los lanzamientos van paso a paso y por eso hasta ahora no han tenido fallos.

Fabio Baccaglioni



Wow, esto sí que es una noticia más que interesante, SpaceX no sólo tira la idea, es que ya hasta tienen los fondos porque estos dos turistas espaciales no nombrados (todavía) ya han dispuesto de los fondos necesarios.

SpaceX aprovecha en el anuncio para agradecerle a la NASA la financiación para el desarrollo de las cápsulas Dragon 2 que, obviamente, serán las utilizadas para este vuelo translunar. Pero no sólo hace falta una cápsula con las capacidades necesarias, además hace falta un lanzador y eso todavía no está probado, es el Falcon Heavy, un conjunto de tres Falcon 9 para lanzar más allá de la órbita terrestre a esta Dragon 2.

El Falcon Heavy sería el primer cohete más poderoso en alcanzar la órbita terrestre después del Saturno V, pero también falta probar la Dragon 2 en modo "transporte de personal", algo que recién veremos para fines de este año en una misión no tripulada a la ISS con retorno a la tierra (las actuales se queman en la estratósfera porque no regresan ni con escudo ni con retrocohetes).



Las misiónes a la ISS de forma tripulada también serán para 2018 por lo que casi coincidirán con este viaje lunar que no alunizará sino que dará una vuelta y retornará como en las misiones Apollo 8 y 10.

La plataforma de lanzamiento coincidirá una vez más con la de la misión Apollo desde la 39A del Kennedy Space Center y será la primer misión que escape de la órbita directa terrestre en 45 años abriendo la puerta al testeo activo de la plataforma para un eventual vuelo a Marte.

Via SpaceX

Fabio Baccaglioni



Y hoy, luego de haberlo suspendido ayer por un glitch en un actuador de la segunda etapa, SpaceX volvió a lanzar sus Falcon 9 desde la costa Este de los EEUU y nada más ni nada menos que desde la histórica plataforma LC-39A del Centro Espacial Kennedy.

Para quienes no sepan por qué es tan relevante es que sencillamente es la plataforma desde donde los vuelos del Saturno V despegaron hacia la Luna durante las misiones Apollo, una estructura tan grande como inútil si no se la utiliza pero que SpaceX está haciendo uso desde hoy (y esperemos que algún día sea con destino a Marte).

Para la compañía privada es además relevante volver al ritmo que perdió luego del accidente mientras se preparaban para una carga estática hace unos meses y si bien hace una semana despegaban desde Vandenberg, del otro lado de EEUU, era importante volver a Florida.

La misión CRS-10 lanzada lleva una cápsula Dragon con reabastecimiento para la Estación Espacial Internacional (ISS) y la primer etapa volvió sin problemas aterrizando en la Landing Zone 1 (LZ-1) en Cabo Cañaveral una vez más.

Fabio Baccaglioni



La agencia espacial europea lanzó este 14 de Febrero a las 21:39 UTC desde Kourou, en la Guayana Francesa, el lanzador Ariane 5 ECA, el vuelo VA235, con dos satélites, el SKI Brasil-1 y el Telkom 3S.

El SKYB-1 es un satélite que dará cobertura sobre brasil para televisión de alta definición.

El Telkom 3S ofrecerá también televisión de alta definición para Indonesia y el sudeste asiático.

Nicolas Chamatropulo



El 27 de enero, la agencia espacial japonesa (JAXA) lanzó con éxito la nave espacial Kounotori 6 a la ISS. Su misión principal era llevar carga a la estación y traer basura, tarea que realizo con éxito. Luego debía probar un método novedoso de arrastrar restos espaciales fuera de la órbita, pero el lunes por la mañana un problema técnico impidió que la nave realizara esa prueba antes de su ardiente muerte en la atmósfera terrestre.

El Kounotori 6 era un buque sin tripulación diseñado para probar si conectar cables largos y magnetizados a satélites muertos como los que ahora cubren la Tierra, podría arrastrarlos a la órbita. Se equipó con un cable de 700 metros que, teóricamente, interactuaría con el campo magnético de la Tierra y generaría suficiente resistencia para sacar la nave de su órbita. Desafortunadamente, un problema técnico impidió el despliegue del cable y, a pesar de una semana de intentos de reparación, el propio Kounotori 6 cayó de órbita sin haber logrado su objetivo principal.



"No pudimos extender el cable, pero creemos que no es por el cable en sí, sino por otras razones", dijo a Via New Scientist un portavoz de JAXA. "Un análisis detallado está en marcha".

Sin embargo, este no es el único sistema de remoción de basura espacial. El Reino Unido planea probar un sistema de red y arpón el próximo año, mientras que la ESA está trabajando en una configuración de grabber-and-net con planes de lanzamiento en 2023.

Fabio Baccaglioni



Antes del 31 de diciembre alguno o varios de ellos deberá embarcarse en una de las competencias más difíciles de la historia: llegar a la Luna, aterrizar en ella y todo esto sin el apoyo de grandes sumas de dinero ni gobiernos como fue en la carrera espacial.

El Google Lunar X Prize es un concurso así que cualquiera puede participar, claro, cualquiera que disponga de los fondos como para no sólo construie un lander y una nave que llegue a la Luna (los gobiernos no pueden ayudar con más del 10%, así que es bien privada la cuestión), además para el lanzamiento que no es poca cosa, es el 80% de la cosa.

Los cinco equipos, SpaceIL, Moon Express, Synergy Moon, Team Indus, y Hakuto, son un conjunto de equipos de distintos países que se fueron uniendo y conformando. SpaceIL comenzó en Israel en 2015, su lander Sparrow viajará a bordo de un Falcon 9 de SpaceX casi como polizón para la segunda mitad del año.

Moon Express, de California, que planea algún día minar la Luna, tiene otros planes para su lander MX-1E, viajar a bordo de un cohete experimental que todavía no ha volado nunca, el Electron desarrollado por la startup Rocket Lab. Al menos ya tienen la aprobación del gobierno de EEUU para volar.

Synergy Moon agrupa a unos 15 países en un sólo equipo, otro que todavía tiene que ver si su lanzador servirá porque el Neptune 8 de Interorbital Systems jamás voló. El equipo indio Indus y el japonés Hakuto decidieron compartir lanzamiento a bordo de un PSLV que ya tiene muchísima experiencia, un lanzador probadísimo de la agencia espacial india (ISRO - Indian Space Research Organization), suena raro pero los de Indus sabían que sobraba espacio y llegaron a un acuerdo con sus "rivales" porque, al fin y al cabo, no se trata tanto de ser rivales aquí sino de tratar de llegar a la Luna, sea el que sea.

Los alemanes de Part-Time Scientists parece que quedaron afuera de calendario por lo tanto pierden la posibilidad,

La misión completa no es sencilla, no sólo una sonda tendrá que recorrer los 300.000 km hasta la Luna luego de un lanzamiento que le deje energía para hacerlo, sino que, además, debe aterrizar un rover en la superficie lunar ¿Termina ahí? Pues no, el rover debe recorrer unos 500 metros, algunos optaron por rovers tradicionales con ruedas, los de SpaceIL y Moon Express por otros que pegan pequeños saltos. Luego el rover tiene que ser capaz de enviar fotografías de lo que ve y hasta streaming de video (mooncasts!).

Considerando lo difícil que fue para China enviar el Yutu y que funcione más o menos bien, la meta del X Prize es bastante elevada, estamos hablando de pequeños grupos privados contra gobiernos enteros, porque una cosa es poner algo en órbita lunar, algo relativamente factible para cualquier agencia actual, pero otra muy distinta aterrizar y enviar fotos de vuelta.

El primer equipo en lograrlo recibirá el premio de USD 20 millones que, considerando los costos relacionados no alcanzaría para cubrir toda la misión pero eso no es lo importante tampoco. El segundo se llevaría USD 5 millones. De paso hay misiones secundarias como la de visitar algunos de los lugares de aterrizaje de las misiones Apollo.

Via X Prize

Fabio Baccaglioni



Por partida doble el retorno de SpaceX al espacio se da con todo el pack completo, no sólo el lanzamiento y puesta en órbita de 10 satélites Iridium NEXT sino el aterrizaje en una barcaza en pleno Pacífico.

Hasta ahora los aterrizajes habían sido en la costa Este de los EEUU, este es el primer aterrizaje en el Pacífico en un lanzamiento desde la base Vandenberg de la Fuerza Aérea en el estado de California.

Los diez satélites de la red Iridium, para voz y datos, ya estan en órbita en el primer lanzamiento que realiza SpaceX luego de que una válvula tuviese un problema en septiembre y destruyese la carga satelital (de Facebook e Israel, el Amos 6).

La red Iridium, una vez terminada, contará con 80 satélites y SpaceX se encargará de la puesta en órbita de 70 de éstos. Los satélites NEXT se ubican en una órbita baja para que la conexión sea mucho más rápida (casi en tiempo real) y es un upgrade espacial masivo a la red original de Iridium.

Fabio Baccaglioni



El 22 de Diciembre de 2015 el Falcon 9 de SpaceX lograba una hazaña nada común, aterrizar verticalmente luego de un vuelo espacial para llevar la carga principal, los satélites Orbcomm-OG2.

Usualmente SpaceX es de transmitir con mucho cuidado, y con cortes cuando es conveniente, lo que sucede en el centro de control. Por un lado son los que más muestran y marcaron tendencia en esto de lanzamientos privados. Donde antes sólo la NASA lo hacía (dinero de contribuyentes, obviamente tenían cierta obligación, además para recaudar fondos) pero al mismo tiempo el tema de aterrizar lanzaderas enteras es algo que siempre puede salir mal y uno no quiere andar haciendo publicidad negativa.

Ahora, luego de un año y en medio de los pseudo documentales - ficciones de NatGeo, publicaron este genial video de aquel aterrizaje exitoso y cómo se vivió por dentro:



El 20º vuelo del Falcon 9 justo venía detrás del desastroso 19º que terminó con la desintegración total del vuelo por un problema en la segunda etapa, para "recuperarse" realmente el doble acierto fue ideal. Tampoco es usual que veamos a Elon Musk en situación "vulnerable", no sólo por ser un tímido nardogeek, además porque, como dije antes, ciertas cosas las cuidan mucho (me lo imagino como un gran puteador cuando no hay cámaras).

Sin dudas esta serie "Mars" de National Geographic funciona como un instrumento de propaganda de SpaceX y su idea de capitalizar estos vuelos para llegar a Marte cuanto antes.