Categoría: Espacio

Fabio Baccaglioni

Tuvimos una mañana movida con dos lanzamientos importantes:

Long March-7 - Tianzhou-1

Lanzamiento de la sonda de reaprovisionamiento Tianzhou-1 (天舟一号) con destino a la estación espacial china Tiangong-2 (天宫二号) a las 11:41 UTC.

El cohete pesado Long March-7 Yao-2 fue el encargado de lanzar esta pesada carga que es el primer reabastecimiento para la Tiangong-2 incluyendo combustible líquido para reabastecerla y realizar la primer operación de este tipo en la estación.



Soyuz MS-04 - Expedition 51

Y más temprano, a las 07:13 UTC, despegó el cohete Soyuz-FG con la cápsula Soyuz MS-04 desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán. En la cápsula la Expedición 51 con destino a la Estación Espacial Internacional (ISS) y los astronautas Jack Fischer de la NASA y Fyodor Yurchikhin de Roscomos.

Luego de seis horas la cápsula se acolplará al módulo Poisk de la ISS.

Fabio Baccaglioni


Parece un chip y básicamente lo es, con una pequeña diferencia: en vez de ser el cerebro del satélite es su impulsor.

El nuevo motor se llama TILE, Tiled Ionic Liquid Electrospray, y en grupo pueden transformarse en una excelente solución para el impulso de satélites que necesiten ahorrar peso y espacio a la hora de mantener una órbita o reubicarse.

Es un enfoque totalmente distinto a los motores tradicionales, es más parecido a los motores de iones, pero no se trata de este caso de un impulsor Hall donde se ioniza un gas con una gran carga eléctrica y se lo expulsa por una tobera. Todo esto requiere no sólo un gran almacenamiento de gas sino una gran cantidad de circuito eléctrico y baterías para poder crear la energía a utilizar.

El TILE evita trabajar con plasma super caliente y es mucho más parecido a un chip, con múltiples emisores (36 por bloque) que producen rayos de iones en una solución salina que actúa como propelente. Cuando se pasa una corriente eléctrica se crea un campo electromagnético que mueve los iones de la solución salina.

Cada módulo mide 10x10cm y se pueden agrupar. La idea de la empresa creadora, Accion, es juntar muchos de estos en la superficie de un satélite para utilizar como propulsor. Según ellos con cuatro de estos propulsores se puede mover un satélite de hasta 200kg de masa.

Ya en 2015 habían recibido un contrato del Departamento de Defensa de los EEUU para desarrollar los motores por USD 3 millones y este año estan entrando en el testing de temperaturas, vacío, shock y vibración para aguantar un lanzamiento. Si supera los tests con conformidad de aquí a 10-15 años podrá integrarse a satélites comerciales.



Via Space.com

Fabio Baccaglioni

El Falcon 9 ha demostrado ser una excelente plataforma de elevación pero ahora le suma la reusabilidad más allá del sólo hecho de aterrizar, SpaceX probó que es posible. Aquí pueden ver el video del lanzamiento, el aterrizaje en la barcaza (pantalla a negro justo antes, algo que ya vimos más de una vez, luego lanzan el video completo) y al final pequeña parte para el mismísimo Musk que se guardó el grand finale para expresar lo que pensaba:



En palabras del propio Elon Musk:

it's a great day no just for SpaceX but for space industry as a whole, improving something that many people said it was impossible


Y tiene razón porque efectivamente es la primera vez que se logra algo así, ni fue tan rápido ni tampoco es que no requirió prácticamente una reconstrucción total, pero se hizo y es la primera vez que se hace con una plataforma de lanzamiento que lleva vehículos a órbitas más allá de pequeños saltos suborbitales.

La misión SES-10 no ha corrido riesgo por hacer un segundo lanzamiento, por eso aclaro que cada uno de los nueve motores Merlin fue desarmado, reconstruido y revisado para este lanzamiento y durante la semana tuvimos una prueba estática.

La mano queda ahora del lado de Bezos y sus Blue Origin que, si bien ellos también lograron vuelos con retorno y hasta cuatro vuelos con el mismo lanzador, sus vuelos no llevaron carga a órbita geoestacionaria como el SES-10 que es un satélite de telecomunicaciones, quiero verlos igualmente haciendo lo mismo!

Fabio Baccaglioni



A SpaceX le falta demostrar algo, que aterrizar sus cohetes sirve de algo, es decir: reutilizarlos.

Para ello, y luego de seis vehículos que aterrizaron sin probelmas, SpaceX ha preparado una de las primeras etapas del Falcon 9, más precisamente la recuperada en Abril del año pasado, para un lanzamiento próximo.

La fecha no está confirmada, probablemente el 29 de Marzo, la carga ya está lista y se espera para la semana que viene una prueba estática para verificar que todo esté en orden. El satélite será el SES-10 a órbita geoestacionaria, pero la fecha está en dudas porque hay un vuelo del Atlas V que se cambió de fecha al 27 de Marzo lo que atrasa todos los lanzamientos. Es que en los EEUU la Fuerza Aérea se encarga del seguimiento por radar de los vuelos y no suelen reconfigurar todo tan rápido para dos vuelos.

Si SpaceX logra reutilizar el lanzador sentará las bases de una baja significativa de costos, ahora bien, no soy pesimista sino realista, hay que tener en cuenta que no es que se reutilzia completamente. El Falcon 9 fue completamente reconstruido, cada motor Merlin 1D recuperado, son nueve en total, tiene que ser desarmado, revisado pieza por pieza, reemplazado lo que no esté bien y reensamblado. Es mucho más barato que construir un cohete nuevo pero obviamente tiene un costo que continúa siendo elevado.

Todavía no estamos listos para que un cohete pueda hacer vuelos seguidos sin una revisión completa. Un ejemplo de esto se dio cuando la NASA descubrió que los compresores del Merlin sufrían degradación en las palas del rotor que envían el combustible a alta presión a la cámara de combustión. Esta degradación es normal en un vuelo pero obliga a cambiar las turbinas de lanzamiento en lanzamiento.

Quienes ya han hecho un vuelo con recuperación, además del jubilado Shuttle, es el New Shepard de Blue Origin pero nunca a una órbita sino en vuelos suborbitales cortos.

Via Arstechnica

Fabio Baccaglioni



El EchoStar XXIII o "23" para simplificar, es un satélite de comunicaciones que orbita en una posición geosincrónica y fue lanzado la noche del 15 desde el famoso Pad 39A en el Kennedy Space Center.

La misión no tiene, como en casos anteriores, un retorno de la primera etapa porque la carga requiere toda la potencia posible para el ascenso hasta su órbita elevada (en la línea del Ecuador a 32.000km de la Tierra) por lo que el lanzador no tiene combustible suficiente para el retorno y recuperación. Se puede apreciar que le faltan las aletas y los soportes para aterrizaje. El cohete en sí caerá en el océano Atlántico.

Fuente: SpaceX

Fabio Baccaglioni



En esta nueva carrera espacial, donde lo privado compite con lo público, el segundo competidor más relevante está siendo Jeff Bezos y su empresa Blue Origin que, si bien todavía no tiene vuelos orbitales, es el otro que realiza vuelos con recuperación de la primer etapa.

Lo más interesante: Tienen nuevo motor, el BE-4.

El BE-4 es el motor que impulsará la primera y segunda etapa de los poderosos y enormes New Glenn, que no sólo son cohetes reutilizables sino que son enormes y preparados para llevar cargas pesadas a vuelos orbitales.



El BE-4 no es cualquier motor, el objetivo es que no sólo lo utilizará Blue Origin, también ULA (United Launch Alliance) lo quiere para el sucesor del Atlas V, el Vulcan. Ya tener más de un cliente es más que importante. Tengan en cuenta que muchos cohetes siguen utilizando motores rusos por la falta de uno competitivo en los EEUU, una locura en términos de dependencia tecnológica. ULA suele usar los RD-180.



Con el BE-4 listo podrá empezar las pruebas en bancada estática, el motor debería generar 2400 kilonewtons de empuje aunque el New Glenn difícilmente vuele antes del 2020, lo importante es tener los motores listos.

Blue Origin no tiene un calendario tan agresivo como SpaceX, en vez de apurar los lanzamientos van paso a paso y por eso hasta ahora no han tenido fallos.

Fabio Baccaglioni



Wow, esto sí que es una noticia más que interesante, SpaceX no sólo tira la idea, es que ya hasta tienen los fondos porque estos dos turistas espaciales no nombrados (todavía) ya han dispuesto de los fondos necesarios.

SpaceX aprovecha en el anuncio para agradecerle a la NASA la financiación para el desarrollo de las cápsulas Dragon 2 que, obviamente, serán las utilizadas para este vuelo translunar. Pero no sólo hace falta una cápsula con las capacidades necesarias, además hace falta un lanzador y eso todavía no está probado, es el Falcon Heavy, un conjunto de tres Falcon 9 para lanzar más allá de la órbita terrestre a esta Dragon 2.

El Falcon Heavy sería el primer cohete más poderoso en alcanzar la órbita terrestre después del Saturno V, pero también falta probar la Dragon 2 en modo "transporte de personal", algo que recién veremos para fines de este año en una misión no tripulada a la ISS con retorno a la tierra (las actuales se queman en la estratósfera porque no regresan ni con escudo ni con retrocohetes).



Las misiónes a la ISS de forma tripulada también serán para 2018 por lo que casi coincidirán con este viaje lunar que no alunizará sino que dará una vuelta y retornará como en las misiones Apollo 8 y 10.

La plataforma de lanzamiento coincidirá una vez más con la de la misión Apollo desde la 39A del Kennedy Space Center y será la primer misión que escape de la órbita directa terrestre en 45 años abriendo la puerta al testeo activo de la plataforma para un eventual vuelo a Marte.

Via SpaceX

Fabio Baccaglioni



Y hoy, luego de haberlo suspendido ayer por un glitch en un actuador de la segunda etapa, SpaceX volvió a lanzar sus Falcon 9 desde la costa Este de los EEUU y nada más ni nada menos que desde la histórica plataforma LC-39A del Centro Espacial Kennedy.

Para quienes no sepan por qué es tan relevante es que sencillamente es la plataforma desde donde los vuelos del Saturno V despegaron hacia la Luna durante las misiones Apollo, una estructura tan grande como inútil si no se la utiliza pero que SpaceX está haciendo uso desde hoy (y esperemos que algún día sea con destino a Marte).

Para la compañía privada es además relevante volver al ritmo que perdió luego del accidente mientras se preparaban para una carga estática hace unos meses y si bien hace una semana despegaban desde Vandenberg, del otro lado de EEUU, era importante volver a Florida.

La misión CRS-10 lanzada lleva una cápsula Dragon con reabastecimiento para la Estación Espacial Internacional (ISS) y la primer etapa volvió sin problemas aterrizando en la Landing Zone 1 (LZ-1) en Cabo Cañaveral una vez más.

Fabio Baccaglioni



La agencia espacial europea lanzó este 14 de Febrero a las 21:39 UTC desde Kourou, en la Guayana Francesa, el lanzador Ariane 5 ECA, el vuelo VA235, con dos satélites, el SKI Brasil-1 y el Telkom 3S.

El SKYB-1 es un satélite que dará cobertura sobre brasil para televisión de alta definición.

El Telkom 3S ofrecerá también televisión de alta definición para Indonesia y el sudeste asiático.

Nicolas Chamatropulo



El 27 de enero, la agencia espacial japonesa (JAXA) lanzó con éxito la nave espacial Kounotori 6 a la ISS. Su misión principal era llevar carga a la estación y traer basura, tarea que realizo con éxito. Luego debía probar un método novedoso de arrastrar restos espaciales fuera de la órbita, pero el lunes por la mañana un problema técnico impidió que la nave realizara esa prueba antes de su ardiente muerte en la atmósfera terrestre.

El Kounotori 6 era un buque sin tripulación diseñado para probar si conectar cables largos y magnetizados a satélites muertos como los que ahora cubren la Tierra, podría arrastrarlos a la órbita. Se equipó con un cable de 700 metros que, teóricamente, interactuaría con el campo magnético de la Tierra y generaría suficiente resistencia para sacar la nave de su órbita. Desafortunadamente, un problema técnico impidió el despliegue del cable y, a pesar de una semana de intentos de reparación, el propio Kounotori 6 cayó de órbita sin haber logrado su objetivo principal.



"No pudimos extender el cable, pero creemos que no es por el cable en sí, sino por otras razones", dijo a Via New Scientist un portavoz de JAXA. "Un análisis detallado está en marcha".

Sin embargo, este no es el único sistema de remoción de basura espacial. El Reino Unido planea probar un sistema de red y arpón el próximo año, mientras que la ESA está trabajando en una configuración de grabber-and-net con planes de lanzamiento en 2023.