Fabrizio Ballarino



La cinta Black Panther (Pantera Negra, en español) es la nueva entrega de Marvel (¿Disney?) que llegaba con bastante hype desde el inicio, pues muchos esperaban una cinta tan cautivante como intrigante, tan atrapante como dramática, tan asombrosa como argumentada y tan tributaria como irónica.

Si bien se nota que es una película con el sello de Marvel, lo cierto es que también es de las más diferenciales en su estilo y trama por parte de la misma empresa y universo cinematográfico. Hay muchos elementos combinados, como viene siendo costumbre, pero esta vez se logra un gran equilibrio entre ellos, generando un producto ciertamente llevadero para la audiencia.



La persona hace al héroe (y al traje)



El film comienza con una breve introducción y explicación que nos pone en contexto, quizás no se dio de la mejor manera y no les conforme a todos. En lo personal, me pareció un método muy escaso o demasiado escueto, podrían haber colocado algunas imágenes y tomas con mejor acompañamiento, dando algo más explícito y atractivo.

T’Challa (Chadwick Boseman) es el nuevo rey de Wakanda tras el fallecimiento de su padre y, al mismo tiempo, Black Panther. Si con un solo papel en la vida las cosas se le suelen complicar a las personas “comunes y corrientes”, imagínense con dos de tal responsabilidad y envergadura.

El protagonista es alguien con mucha sabiduría y seriedad, una persona muy noble, fiel, conservador, introvertido y pensante. Esto es algo que se vislumbra a lo largo de toda la película.

Es más, la verdad que me asombró mucho cómo se combinaron esas cualidades con el estilo Marvel. Quiero decir, veremos ciertos toques de humor, algo infaltable en estas historias, pero introdujeron el suficiente dramatismo como para llegar a hacerme acordar y comparar con otras películas rivales, como ser Wonder Woman (Mujer Maravilla) o Justice League (Liga de la Justicia), ambas de DC Cómics.

Y ojo, porque esto último no quiere decir que sea malo, todo lo contrario. Realizaron un producto muy atractivo con muchos condimentos.



Otra cuestión radica en algo que me hizo recordar y asimilar a Iron Man, puesto que T’Challa está mucho tiempo redefiniéndose a sí mismo, planteándose quién hace a qué. Es decir, él mismo intenta descubrir si es el hombre quién hace al traje y al superhéroe, o es un proceso a la inversa.

A diferencia de Tony Stark, en Pantera Negra se deja bastante claro que T’Challa descubre esa respuesta de una manera convincente y, lo más importante, logra tanto entender como así también comprender esa situación… mejor dicho, “su” situación.

Pero mucha atención, en su camino se topará con variedad de dudas, preguntas e incertidumbres. Tratará de responderlas a lo largo de la cinta, no obstante, sabe que solo le será difícil y es por ello que intentará rodearse de sus amigos y sus seres queridos. Le costará conseguir a gente de confianza, palabra y honor.



Una gran particularidad, quizás uno de los dos clímax (por así decirlo) radica en cuando nuestro protagonista se hace con una gran verdad con respecto a una acción pasada de su padre. Al suceder esto, la desesperación, desolación y desilusión hacia su ancestro le invaden de una manera indescriptible. Esta sinergia de sentimientos le lleva, en cierto modo, hacia la ira.

El panorama se va complicando a medida que la historia avanza. El drama se vuelve más serio, la intriga más oscura y el panorama se le complica de una forma chocante.

Es así como le llega el primer gran reto al nuevo rey de Wakanda, el primer enfrentamiento con su principal enemigo. Ese desafío llega acompañado de la salida a la luz de la verdad hacia el resto de su pueblo. Ante tanto peso, la primera batalla fue demasiado fuerte y las esperanzas más que recaer en el protagonista, decaen en general.



Los dichos y argumentos de la película estuvieron bien colocados, con mucha sabiduría y experiencia de por medio. Por suerte, los chistes y el humor tienen un toque justo que alivian un poco la tensión.

Los efectos visuales la verdad que me gustaron muchísimo. Muy bien realizados y concretados. Incluso, la combinación de demostrar símbolos y costumbres de la cultura africana con elementos tecnológicos y futuristas les salió con grandes resultados.

Black Panther me hizo recordar bastante a las películas de Wolverine y a Captain America: The Winter Soldier (Capitán América y el Soldado del Invierno). O sea, se trata de superhéroes sin grandes ni destacados superpoderes como Thor con su martillo y Dios del trueno, o Superman (DC Cómics) con su gran fuerza, velocidad y ese láser de luz que todo lo penetra.

Aquellos que menos poderes tienen son en los que a Marvel más resultado parece estar dándoles. En vez de centrarse en resaltar esa fuerza bruta y sobrenatural, se focalizan en generar una gran historia con una iluminación en aspectos algo menos fantásticos… aunque terminan siendo más destacados que los otros.

Gracias a esas naves futuristas (que se ven incluso hasta en los tráilers), más las fortalezas y características de varios amigos y seres queridos de T’Challa, el argumento se va sosteniendo tanto en atención como en entretenimiento.



Volviendo a la situación complicada que produce el decaimiento de nuestro protagonista tras la primera lucha contra Erik Killmonger, el villano principal, es momento de recuperar fuerzas. Y eso mismo es lo que hace T’Challa, quien se dirige al "segundo clímax", aquel que produce la batalla final en la cual se define si triunfa el bien o el mal.

Aquí nuevamente Marvel me sorprendió en haber logrado un equilibrio en las escenas, pudo colocar a tanta acción y a varios personajes en un lapso de tiempo bien determinado.

El final se da de una manera fiel al estilo de toda la cinta. Con una decisión concreta tomada por parte de T’Challa en la cual pasa rápidamente al accionar y deja un mundo de posibilidades abiertas a la imaginación. El cierre me gustó demasiado, me pareció bien elaborado, encaja de una manera muy grata.



Bonus Track: un tip



Para finalizar, algo que me es menester decirles (o recordarles) es que NO se apresuren en irse de la sala. Recuerden que hay escenas post créditos. Y no se dejen engañar, una cosa son los actos que muestran después de las primeras descripciones del cierre de la cinta y otra corresponde a aquellas circunstancias que se dan cuando realmente terminan los créditos, repartos y todas esas cuestiones que uno generalmente ignora y deja de lado.

Comentarios

Deje su comentario:

(comentarios ofensivos o que no hagan al enriquecimiento del post serán borrados/editados por el administrador sin previo aviso)

Security Image

Negrita Cursiva Imagen Enlace