Si venís siguiendo las noticias de hardware acá en el blog, seguro ya estás al tanto de lo que AMD viene cocinando con la serie Strix Halo (o Ryzen AI Max, como les gusta llamarla ahora). Estamos hablando de esos “mega-chips” que prometen gráficos integrados al nivel de una Radeon RX 7600 XT y hasta 24 núcleos de CPU. Una bestialidad.
Pero en este mundo la rueda nunca deja de girar, y ya estamos mirando lo que se viene para el futuro lejano (2027-2028). El nombre en clave es Medusa Halo, y según las últimas filtraciones, AMD planea patear el tablero resolviendo el talón de Aquiles histórico de las APUs: el ancho de banda de memoria.
LPDDR6: La llave para desbloquear el rendimiento
El filtrador de hardware Olrak29_ tiró la bomba: Medusa Halo soportaría memorias LPDDR6. Y esto no es un cambio menor ni una simple subida de reloj; es un cambio de arquitectura fundamental.
Para que se den una idea, las actuales Strix Halo usan LPDDR5X. Si bien son rápidas (8000 MT/s), están limitadas por un bus que, aunque es amplio (256-bit), a veces se queda corto para alimentar tanto a los núcleos de CPU como a una GPU gigante al mismo tiempo. La memoria LPDDR6 cambia las reglas del juego:
- Velocidad bruta: Se habla de tasas de transferencia de hasta 14.4 Gbps (o 14,400 MT/s).
- Canales más anchos: Acá está la magia técnica. LPDDR6 opera con un bus un 50% más ancho, moviendo 24 bits por vez en lugar de los 16 bits del canal de LPDDR5X.
¿Qué significa esto en números reales?
Vamos a los bifes, porque acá es donde la cosa se pone interesante. Actualmente, una Strix Halo con su bus de 256-bit y LPDDR5X consigue un ancho de banda de unos 256 GB/s. Para una integrada es muchísimo, pero comparado con placas de video dedicadas de gama media-alta, sigue siendo poco.
Con la implementación de LPDDR6 en Medusa Halo, podríamos ver un salto cuántico:
- En una configuración conservadora, estaríamos hablando de 460 GB/s a 512 GB/s. Esto es, básicamente, duplicar el ancho de banda actual.
- Si AMD se pone agresiva y, como sugieren algunos rumores, amplía el bus a 384-bit (o usa las memorias más rápidas disponibles), podríamos ver cifras cercanas a los 691 GB/s.
Para ponerlo en contexto: 512 GB/s es el mismo ancho de banda que tenía una Radeon RX 6900 XT. Si llegan a los 690 GB/s, estaríamos hablando de territorio de RTX 4080. Obviamente, el chip gráfico integrado no va a tener la potencia bruta de una 4080, y recordemos que esa memoria se tiene que compartir con el CPU, pero eliminar el cuello de botella de la memoria permitiría que la iGPU vuele como nunca antes.
Zen 6 y hasta 24 Núcleos
No todo son gráficos. Medusa Halo también traería novedades jugosas del lado del procesamiento. Se espera que estos chips utilicen la arquitectura Zen 6.
La matemática es simple pero prometedora: si Strix Halo usa dos CCDs (Core Complex Dies) para llegar a 16 núcleos, y los rumores indican que los CCDs de Zen 6 tendrán 12 núcleos cada uno, entonces Medusa Halo podría ostentar hasta 24 núcleos de CPU.
Esto transformaría a estas APUs no solo en máquinas de gaming portátiles (o de mini-PC), sino en estaciones de trabajo monstruosas para creadores de contenido y, por supuesto, para tareas de Inteligencia Artificial local, que es donde AMD está poniendo todas las fichas con su marca “Ryzen AI”.
La espera será larga
Antes de que salgan corriendo a vender su PC, pongan el freno de mano. Primero tiene que llegar Strix Halo, después probablemente veamos un refresco llamado “Gorgon Halo”, y recién para 2027 o 2028 veríamos a Medusa Halo en el mercado.
Sin embargo, saber que AMD está apuntando a solucionar el problema del ancho de banda con LPDDR6 nos da la pauta de que las gráficas dedicadas de gama baja y media tienen los días contados. Si una APU puede mover texturas y polígonos con el ancho de banda de una placa High-End de hoy, el futuro de las laptops y las consolas portátiles va a ser muy divertido.
Fuentes: HotHardware, Tom’s Hardware




















