Parece que Tim Cook está haciendo los deberes para evitar dolores de cabeza con la nueva administración en Estados Unidos. En una movida que mezcla estrategia logística con pura cintura política, Apple confirmó que comenzará a fabricar la Mac Mini en Houston, Texas, a partir de finales de este año.
Si sos lector habitual de Tecnogeek, sabés que la etiqueta “Designed in California, Assembled in China” es casi un tatuaje en los productos de la manzanita. Sin embargo, los tiempos cambian y las presiones por los aranceles (y los tuits de Trump) hacen que las empresas tengan que replantearse sus cadenas de suministro.
Houston, tenemos una Mac
Según reportan medios como Tom’s Hardware, esta producción se llevará a cabo en una planta de Foxconn ubicada en el campus de Apple en el norte de Houston. Lo interesante es que este lugar no es nuevo para ellos; ya están ensamblando ahí los servidores de IA de la compañía.
Es la primera vez que la pequeña desktop de Apple se fabricará en suelo estadounidense. Hasta ahora, el único equipo que tenía el privilegio (o la maldición, según se mire) de ser “Made in USA” era la Mac Pro en Austin. Pero seamos sinceros, la Mac Pro es un producto de nicho con un volumen de ventas bajísimo. La Mac Mini, en cambio, es mucho más popular, aunque sigue representando una fracción menor si la comparamos con el monstruo que es el iPhone.
¿Por qué la Mac Mini y no el iPhone?
Acá es donde entra mi análisis. Mudar la producción del iPhone a Estados Unidos es, hoy por hoy, una misión imposible logística y económicamente. Pero mover la Mac Mini es una jugada maestra de relaciones públicas.
- Volumen manejable: Se venden aproximadamente un millón de Mac Minis al año. Es un número que una fábrica en expansión en Texas puede manejar sin colapsar, a diferencia de los cientos de millones de iPhones.
- Componentes: Apple ya está ensamblando logic boards y servidores en esa planta, por lo que la transición es más natural.
- Escudo político: Como bien apuntan en The Verge, esto es parte de un compromiso de inversión de 600.000 millones de dólares en manufactura estadounidense, diseñado específicamente para apaciguar las amenazas de aranceles del 25% que prometió la administración Trump.
El COO de Apple, Sabih Khan, comentó al WSJ (citado por Engadget) que la empresa se siente “más confiada” sobre la demanda a largo plazo de la Mac Mini en comparación con la Mac Pro. Básicamente, están apostando a un caballo que saben que va a correr, aunque no sea el más rápido de la carrera.
Lo que esto significa para nosotros
No te ilusiones pensando que esto va a bajar los precios o que vamos a ver una “Mac Mini Edición Gaucha”. La producción de Texas estará enfocada en satisfacer la demanda doméstica de Estados Unidos. El resto del mundo seguirá recibiendo unidades ensambladas en China y Vietnam, donde la cadena de suministro sigue siendo imbatible.
Además de la línea de ensamblaje, Apple está construyendo un “Centro de Manufactura Avanzada” de casi 2.000 metros cuadrados en el mismo campus para capacitar empleados y probar nuevas técnicas de producción.
En resumen: Apple le da al gobierno de EE.UU. la foto que quiere (“Estamos fabricando computadoras en Texas”), protege sus márgenes evitando tarifas excesivas, y mantiene su gallina de los huevos de oro (el iPhone) segura en Asia. Una jugada de manual.


















