Si estabas juntando billetes pensando en actualizar tu PC el año que viene con una flamante versión “Super” de la serie RTX 50, tengo malas noticias para darte. Parece que a Nvidia le está yendo demasiado bien con la Inteligencia Artificial y, como resultado, los gamers pasamos a un segundo plano.
Según reportes recientes que están sacudiendo la industria, Nvidia no planea lanzar ninguna GPU nueva para gaming en 2026. Sí, leíste bien: nada. Sería la primera vez en tres décadas que la empresa deja pasar un año calendario completo sin tirar algo nuevo al mercado de consumo masivo.
El fin de la RTX 50 Super y el retraso de la serie 60
La hoja de ruta que todos esperábamos incluía la clásica actualización de mitad de ciclo. Se rumoreaba fuerte que íbamos a ver una RTX 5080 Super, una 5070 Ti Super y una 5070 Super. De hecho, según Tom’s Hardware, los diseños estaban listos y prometían lo que todos pedimos a gritos: más VRAM.
Para que te des una idea de lo que nos perdemos, las especificaciones filtradas apuntaban a:
- RTX 5080 Super: Salto a 24GB de GDDR7 (frente a los 16GB de la normal) y un TGP de 415W.
- RTX 5070 Ti Super: También subía a 24GB.
- RTX 5070 Super: Un aumento de núcleos CUDA y 18GB de memoria.
Pero no solo se cancela (o se congela indefinidamente) este refresh. El efecto dominó golpea a la próxima generación: la serie RTX 60, que se suponía que entraría en producción a finales de 2027, ahora apunta, con suerte, a 2028.
¿Por qué nos hacen esto? Es la economía (y la IA), estúpido
No es que Jensen Huang se haya levantado con ganas de molestar a los gamers. El problema es puramente industrial y financiero. Hay una escasez mundial de chips de memoria de alto rendimiento, y Nvidia tiene que decidir dónde poner los pocos recursos que consigue.
Acá es donde entra el dato duro que duele. Según Engadget, citando a The Information, la división de gaming de Nvidia pasó de representar el 35% de sus ingresos en 2022 a apenas un 8% en 2025.
Y no solo es volumen de ventas, es margen de ganancia. Mirá estos números:
- Margen de ganancia en placas de video para gaming: 40% (aprox).
- Margen de ganancia en chips para IA: 65%.
Si fueras el CEO de Nvidia y tenés una cantidad limitada de memoria disponible, ¿se la das a la RTX 5080 para que un pibe juegue al Cyberpunk, o se la ponés a un chip H100 que se vende por decenas de miles de dólares a Microsoft o Google? La respuesta corporativa es obvia, aunque a nosotros nos duela.
La nueva realidad del mercado
Nvidia nos está diciendo, sin decirlo, que nos arreglemos con lo que hay. La compañía oficialmente declaró que “la demanda de GeForce es fuerte, pero el suministro de memoria es limitado”, una forma elegante de decir que hay prioridades más rentables.
Esto nos deja en una posición complicada. Si tenés una serie 30 o 40, cuidala como oro, porque tu próxima actualización real podría estar a dos o tres años de distancia. El mercado de usadas va a mantener precios altos y la “gama media” actual va a tener que estirarse mucho más de lo previsto.
Básicamente, Nvidia se convirtió en una empresa de IA que hace placas de video para gamers como un hobby de fin de semana. Y en 2026, parece que se van a tomar el año sabático.



















