Si pensabas que la fiebre por la inteligencia artificial se estaba calmando o que las empresas iban a empezar a cuidar el bolsillo, te tengo noticias: esto recién arranca y los números son monstruosos. Meta y NVIDIA acaban de confirmar una alianza estratégica plurianual que no solo implica comprar hardware, sino rediseñar toda la infraestructura de la empresa de Zuckerberg.
No estamos hablando de una compra habitual de servidores. Estamos hablando de una integración total donde NVIDIA pasa a ser el proveedor de todo: GPUs, CPUs, redes y software de seguridad. Para que se den una idea de la escala, se estima que el gasto de capital (CapEx) de Meta saltará a unos 135.000 millones de dólares para 2026, y la “gran mayoría” de esa expansión tiene el logo verde de NVIDIA.
Más allá de las GPUs: El golpe a Intel y AMD
Acá es donde la cosa se pone interesante para los que seguimos el hardware de cerca. Obviamente, el acuerdo incluye millones de GPUs (sí, leíste bien, millones) de las arquitecturas Blackwell Ultra y la futura Rubin. Pero la verdadera noticia bomba es lo que pasa con los procesadores centrales.
Hasta ahora, NVIDIA metía sus CPUs (como Grace) pegadas a las GPUs en sus “superchips”. Pero en este acuerdo, Meta va a desplegar CPUs NVIDIA Grace de forma independiente (standalone) en sus centros de datos de producción. Según Tom’s Hardware, esta es la primera implementación a gran escala de Grace solo como CPU.
¿Por qué importa esto? Porque están desplazando a la arquitectura x86 (Intel y AMD) en favor de ARM en servidores de alto rendimiento. Meta afirma que están viendo mejoras de hasta 2x en rendimiento por watt en ciertas cargas de trabajo. Y no termina ahí: para 2027 ya planean meter la próxima generación de CPUs de NVIDIA, llamada Vera.
IA en WhatsApp con “Computación Confidencial”
Otro punto clave del anuncio toca algo que usamos todos los días: WhatsApp. Meta quiere meter agentes de IA y procesamiento pesado dentro de la app de mensajería, pero claro, está el pequeño problema de la privacidad y el cifrado de extremo a extremo.
Para solucionar esto, van a utilizar la plataforma de Confidential Computing de NVIDIA. Básicamente, esto permite procesar los datos (hacer inferencia) en un entorno seguro y aislado (un enclave) donde ni siquiera Meta puede ver los datos crudos mientras se procesan. Esto es fundamental para mantener la integridad y confidencialidad de los usuarios mientras les das funciones de IA avanzadas en tiempo real.
La visión de la “Plataforma Total”
Jensen Huang, el CEO de NVIDIA, lo dejó claro: “Nadie despliega IA a la escala de Meta”. Lo que estamos viendo es que NVIDIA dejó de ser un vendedor de componentes para convertirse en una plataforma completa. El acuerdo incluye:
- Cómputo: GPUs Blackwell y Rubin + CPUs Grace y Vera.
- Redes: Switches Ethernet Spectrum-X (para mover esa cantidad bestial de datos).
- Software: Algoritmos de cifrado y optimización de software.
Es una jugada maestra de NVIDIA para encerrar (en el buen o mal sentido, depende a quién le preguntes) a los gigantes tecnológicos en su ecosistema. Mientras tanto, Meta sigue apostando todo al desarrollo de una “superinteligencia personal” para sus miles de millones de usuarios.
Si sos accionista de Intel, probablemente estas noticias te den un poco de acidez. Para el resto de nosotros, es fascinante ver cómo la arquitectura de los data centers está cambiando radicalmente frente a nuestros ojos.
Fuentes:



















