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Realme 7 Pro | Review en español

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La gama media es un nicho cada vez más atractivo tanto para los consumidores como para los fabricantes. Desde hace tiempo no es necesario gastarse un dineral excesivo para hacerse con un smartphone que pueda satisfacer gran cantidad (y calidad) de las necesidades que un usuario pueda tener. Siendo consciente de ello tras el percance con mi anterior teléfono tuve que decantarme a escoger uno nuevo y decidí apostar por una marca que todavía no es tan común en América Latina. Es así como di con el terminal protagonista de esta review: Realme 7 Pro.

El día que se me había roto mi viejo y querida Xiaomi Mi A1 pensé que igualmente podría utilizarlo mucho más a pesar de su pantalla rota. Pero, a la jornada siguiente noté que esas “grietas” acrecentaron el doble. Mi susto fue instantáneo y supe que debía cambiarlo.

Ante la situación, la primera pregunta fue… ¿y ahora? ¿qué compro? Comencé a revisar qué había en Internet: vendedores, precios, marcas… iba desde puestos locales de Argentina con precios en pesos argentinos y cuotas, hasta importadores. Para lo último, y de forma intencional, había dejado a la tienda The Undertaker Tec Store. Por primera vez en la vida tuve “un pálpito” que me llevó a hacer eso.

Cuando me comunico con dicha tienda me atiende Luis, el principal responsable de todo. Saber que el propio dueño es quien “maneja la batuta” genera un plus que otras tiendas e/o importadores no tenían/tienen. The Undertaker Tec Store ofrece servicio warehouse (básicamente, que comprás y llevás al depósito de ellos en Miami, Estados Unidos) e incluso disponen de un listado de precios de productos que tienen normalmente en stock. Es decir, podés comprar algo donde quieras y traerlo con ellos a Argentina, o directamente te vende algo que traen desde afuera por su cuenta.

Dependiendo qué producto e incluso el momento a comprar puede ser más o menos conveniente recurrir a su stock. En el tiempo en el cual yo precisaba un reemplazo, me percato de que el Realme 7 Pro estaba a 365 dólares estadounidenses. Eso abarcaba/abarca (casi) TODO: venta, importación, trámites y demás. Lo único aparte es el sistema de envío de correo dentro de Argentina.

En Europa el precio de venta oficial del dispositivo es 299 euros (y encima comienza a bajar). Eso al cambio actual de estar redactando este review equivale a USD 362. O sea, esa tienda lo tenía a precio de venta con importación incluida… mi pregunta ante el asombro fue “¿Cómo lo hacen?”. La verdad que no tengo la respuesta, pero sí el teléfono 😉

Hecha esa explicación introductoria que me parece más que necesaria, ahora es momento de pasar a hablar del teléfono en sí. ¿Cumple REALMEnte con lo que promete? ¿Vale lo que cuesta? ¿Cuáles son sus puntos más fuertes y cuáles los peores? Todas esas inquietudes trataré de responderlas a continuación, respetando nuestro formato de revisiones escritas por secciones. Digamos que ésta es una de nuestras famosas full review como Fabio suele decir.

Diseño del Realme 7 Pro

Normalmente el primer “filtro” por el cual algo “se inserta” en una persona es por el visual. Puede parecer irónico, pero el diseño de este Realme 7 Pro no me parece la gran cosa. Es más, su antecesor, el Realme 6 Pro, tenía un aspecto más llamativo en lo personal.

De todas formas, tampoco es que me disguste el acabado del Realme 7 Pro. Esta versión en color Azul Espejo me transmite un diseño sobrio. El tener una trasera de plástico no le sienta tan mal, no se siente frágil si ese fuera un temor posible.

Ahora bien, algo importante a considerar es que con sólo verlo ya se ensucia. Las huellas no se marcan en excesividad como si fuera vidrio, pero aparte atrae “migajas” y demás impurezas. Esto último es lo que abunda permanentemente.

Por costumbre suelo utilizar los smartphones “pelados”, sin protección. Peeero, como aquí viene una funda de silicona incluida, decidí darle una oportunidad y hasta ahora quedó siempre colocada.

Para finalizar este apartado, un dato que quizás pueda servir como referencia, yo soy amante de los teléfonos pequeños. Es complicado encontrar hoy en día uno que sea “chico” y más en Android. Dado que la tendencia es tener “un ladrillo” cada vez más grande en nuestros bolsillos, éste puede ser una buena opción considerando los estándares actuales. Se siente bien en mano.

Hardware

La unidad que adquirí cuenta con 8GB de RAM y 128GB de almacenamiento interno. Está potenciada por el procesador Qualcomm Snapdragon 720G (octa-core a 2,3GHz) junto a la GPU Adreno 618.

Ok, ¿y qué quiere decir eso? Siendo pragmático, que tendrás RAM de sobra para ejecutar aplicaciones y dejarlas abiertas o en segundo plano sin miedo alguno. Incluso, gracias a su chipset se asegura potencia suficiente para la gran mayoría de las tareas a realizar.

En mi caso cumplió/cumple con todo. Soy alguien convencido de que no es necesario irse obligadamente por un gama alta para disponer de un smartphone decente, todo lo contrario, y este Realme 7 Pro ha confirmado mi perspectiva.

A lo hora haberle exigido, el móvil cumplió “al 99%”, por así decirlo. Es decir, realicé una sesión de videojuegos durante exactamente una hora y media (90 minutos) y apenas presentó una traba/lag un instante, nada más. Aquí dejo mencionados los juegos que ejecuté con sus links a la Google Play Store:

Aquel pequeño tirón que mencioné hace un rato se produjo al inicio del primer videojuego: Beach Buggy Blitz. Mi percepción fue/es que se debió a algo casual ya que en el resto del tiempo y otros juegos anduvo espectacular.

En cuanto al consumo, tras esa hora y media de sesión la batería pasó del 64% al 49%. Es decir, bajó 15 puntos porcentuales “dándole caña”.

El equipo levantó algo de temperatura durante la mitad de mi jornada de vieojuegos, aunque no se trató de algo excesivo ni preocupante. Lo que más me llamó la atención fue que al final del período se sentía algo más “fresco”.

Ni bien encendí por primera vez el teléfono lo primero que hice fue negar todo tipo de vinculación y configuración automática con un terminal anterior. Es así como realicé la captura de pantalla arriba de estas líneas: de los 128GB quedan libres 113GB de fábrica para el usuario. Eso era lo que quería corroborar. Asimismo, existe la posibilidad de ampliar la memoria con tarjeta MicroSD, nada mal para un gama media que se oficializó en 2020.

Lo otro que demoré en encontrar fue la RAM. Al menos en mi caso, de la única forma que pude visualizar su gestión es en multitarea. Si no hay nada abierto o en segundo plano, suele tener un promedio de 4GB libres. Me llama la atención que consuma mitad de esa memoria constantemente en cuestiones que no puedo ver/saber cuáles son. No obstante, es algo que con el pasar de los días mi despreocupación aumentaba a la par de la confianza que transmitía el desenvolvimiento del aparato.

Para desbloquearlo hay multitud de opciones: código pin, patrón, reconocimiento facial y lector de huellas. Este último se ubica debajo de la pantalla y funciona bien en la mayoría de las situaciones.

Ojo, se me han presentado momentos en donde no reconocía ni el pulgar ni el índice de mi mano derecha (únicos registrados). Por un lado puede que se deba a la suciedad/grasa acumulada que dejan los dedos en el display con el uso, o también a que es una tecnología no tan optimizada como un lector físico. Admito que hubiese preferido uno en la tapa trasera o en última instancia en el lateral.

El lector de huellas debajo del panel arroja más errores de lo que me gustaría. Debo limpiar la zona a cada rato. Y eso que no le coloqué ningún vidrio templado ni nada anexo, sólo lleva un film protector con el que viene de fábrica. Ahora bien, cuando funciona correctamente, es “una luz” de lo bien y rápido que identifica.

El reconocimiento facial anda mejor de lo esperado. Cuando detecta mi cara lo hace a una velocidad impresionante. Y me identifica con o sin anteojos (o gafas, o lentes, dependiendo de dónde vivas y cómo tengas identificado al término). Es más, hasta en circunstancias de poca luz donde daba por hecho que cuando agarraba el teléfono tendría que colocar la huella, se desbloqueó de antemano por reconocer el rostro.

Lo que no siempre es 100% “fiel” (por así mencionar) es el gesto de activarse cuando levantamos el móvil. De forma muy recurrente debí apretar el botón de encendido/apagado o la configuración de doble toque en pantalla.

Un ítem CURIOSO, y que me dio miedo al comienzo, radicaba en que la sección centro-izquierda de la pantalla no reconocía bien el tacto. Después de días, creo que me “acostumbré” a la forma de presionar. No sé si era yo, o qué… pero me sorprendió que esa zona no funcionara taaan bien.

Las teclas físicas andan perfectas. Estaba acostumbrado a tener “todo del mismo lado”, cuando el Realme 7 Pro dispone los de volumen en un lateral y el de encendido/apagado del otro. Es cuestión de (volver a) acostumbrarse, nada más. En este sentido, ningún drama.

La forma de detectar la luz ambiental en automático se ajusta correctamente en el 90% de las ocasiones. A VECES debo aumentar o bajar un poco el brillo, dependiendo en dónde me encuentre y la cantidad de luz, pero no lo veo como una falla tan abismal.

Lo que sí me hubiera encantado es que el brillo mínimo sea un poco más bajo. Cuando es de noche o se está en la oscuridad, ese nivel mínimo igualmente refleja una intensidad que podría ser aún menor. Obviamente ante algo así está la posibilidad de buscar aplicaciones que se dedican a ello — a disminuir el brillo — sólo que aquí digo con la forma y función predeterminada.

Multimedia

Su pantalla Super AMOLED de 6,4 pulgadas a resolución 1080 x 2400 píxeles arrojan una imagen excelsa. Por su gama de precio y prestaciones, es una pantalla muy buena. Los colores son contrastantes y esos negros “puros” una delicia ocular.

Tenía temor de que ese agujero en pantalla — donde se ubica la cámara frontal — supusiera una molestia irrisoria. A final de cuentas terminó siendo “a medias”. Dependiendo la ocasión me generaba “tensión” y en otras lograba ignorarlo [ese TOC sí se puede ver].

Dado la relación de aspecto que tienen últimamente los teléfonos cuando uno pasa a visualizar una película o video puede “estirar” la imagen para que ocupe todo el frontal. En mi caso probé de ese modo y también sin modificaciones. La ventaja de no expandir a toda la pantalla entera es que uno no ve el orificio de la cámara y se olvida de él, además de que puede apreciar el contenido sin recortes.

Algo que el Realme 7 Pro se diferencia de los tope de gama es el presentar un panel plano. Confieso que cuando el Galaxy S6 Edge se anunció con esos bordes curvados quedé con un efecto “Woowww”.

El paso del tiempo determinó que los bordes curvados suponen un ítem más estético que funcional. Por si fuera poco, para algunos equivale a una molestia a la hora de ver contenido. Aquí nos olvidamos de eso, estamos ante lo que se dice un modelo flat, totalmente plano… y de calidad.

La tasa de refresco de la pantalla es la “clásica” a 60 Hz. Voy a resumir este aspecto así: no eché en falta 90 Hz o 120 Hz. Con esto quiero dar a entender que no soy alguien obsesionado por los Hz, además, creo que como usuario cada uno debe preguntarse “¿realmente NECESITO más Hz?” Una cosa es lo que quieran venderte los fabricantes con el marketing como respaldo y otra las verdaderas necesidades y el provecho que puedas sacar y/o apreciar.

El audio es un punto muy a favor, más viniendo de un teléfono de gama media-baja de tres años de antigüedad jaja. Siendo consciente del avance de la tecnología y las prestaciones actuales, PERSONALMENTE considero que sus parlantes estéreo dan una muy buena potencia y sin perder o distorsionar la calidad del sonido.

Quizás el principal “pero” deviene en que es fácil de tapar el altavoz del borde inferior cuando uno juega. Y el nivel de sonido del parlante de arriba es menor al otro, por lo que se aprecia esa diferencia acústica cuando uno tapa el de abajo.

Lo bueno a diferencia de otros gama media como los Motorola Moto G9 Plus y G9 Play es que aquí su doble altavoz estéreo posee tecnología Hi-Res y Dolby Atmos y cumplen con creces su rol. QUIZÁS alguien podría esperarse un poco más de potencia en el volumen, pero creo que es uno de esos asteriscos consecuentes por ubicarse en su valor de venta.

Hay dos ítems centrales que aún miro a la hora de comprarme o tener en cuenta un móvil: que tenga expansión para tarjeta MicroSD (más considerando que en junio Google quita el almacenamiento ilimitado en Fotos) y el conector jack de 3.5 mm para auriculares. El Realme 7 Pro los posee y esto junto a su precio y las bandas de frecuencia soportadas fueron los factores determinantes para decantarme por su compra al instante.

Siendo “exquisito” me hubiera encantado que el conector de auriculares estuviese en el borde superior. Pero bueno… en el contexto actual ese detalle está “en vías de extinción”, así que con el simple hecho de decir presente ya me conforma.

Sus cámaras son otro punto muy bueno, más de lo esperado. El llevar cuatro sensores en su espalda es más marketing que otra cosa. Ahora bien, dado que forma parte de su arsenal, paso a detallar el rol de cada lente:

  • Sensor principal Sony IMX682 de 64MP con apertura f/1.8 y PDAF.
  • Ultra gran angular de 8MP con 119° y apertura f/2.3.
  • Macro de 2MP con apertura f/2.4.
  • Profundidad de 2MP con apertura f/2.4.

Contrariamente a lo que la gran mayoría de youtubers y demás que hacen análisis, yo sí le encuentro sentido a una lente macro… pero no que tenga apenas 2MP. Si Realme diera más resolución y nitidez me parece que habría sido un punto central para justificar esa lente.

La principal de 64MP es estupenda. Increíble que los gama media ya capten tanta luz e información. ¿Es perfecto? Claro que no, y menos de noche. De todas formas, el sensor y el procesado se conjugan muy bien, y más si a eso le anexamos la configuración Pro.

Sin embargo, el Realme 7 Pro utiliza la tecnología pixel binning, por lo que si uno abre la cámara y usa “como le arroja la interfaz” sin opción extra, entonces la resolución baja a 16MP. El común de la gente lo que quiere es abrir la app de cámara y capturar al instante, pero que esas fotos le salgan “bonitas”. Teniendo eso presente, a continuación adjunto unas fotografías realizadas con la configuración inicial en 16MP, con todos los restantes ajustes en automático:

Si queremos ir “un poco más allá”, el activar el modo de 64MP es algo que está visible, fácil de recurrir a él. No obstante, para un usuario intermedio, la diferencia no será/es apreciable. Bastará con esas fotos de 16MP, aparte de que en 64MP son extremadamente pesadas.

Ahora coloco un par de tomas con el macro:

Aquí verán unos ejemplos con el sensor ultra gran angular:

Donde más “flaquea” es durante la noche, como era de esperarse. Peeero, en líneas generales, tampoco es que los resultados hayan sido malos. En más de una toma me sorprendió para bien. Vean unas capturas con la configuración inicial y predeterminada en 16MP:

En cuanto a los videos, y nuevamente con la claridad de que es un gama media, creí que se darían grabaciones con “tirones” a la hora de visualizar. Suele suceder cuando el enfoque se esfuerza por demás y quiere estabilizar “como puede”. Para mi sorpresa, eso no pasó.

Lo que sí, no esperes tener una estabilidad de un smartphone de 1.000 dólares, esa es la piedra en el zapato. Éste es un breve clip que pongo para que vean la nitidez de la filmación y comprueben la calidad de audio:

La cámara frontal contiene 32MP con apertura f/2.5. Es muy buena, y algo que me gusta es que no ponga un excesivo efecto belleza. Digamos que la foto sale más natural, es más fidedigna:

Por último en esta sección, una selfie con el modo retrato:

Conectividad

El aspecto fundamental a la hora de comprarse un teléfono desde el exterior consiste en saber las bandas de frecuencia que admite. En Tecnogeek ya dedicamos un post sobre ello.

Su procesador Snapdragon 720G no soporta 5G, pero eso es algo innecesario en Argentina tanto ahora como por un buen tiempo más. Lo realmente relevante es conocer que la unidad que venden en The Undertaker Tec Store soporta TODAS las bandas en 2G, 3G y 4G LTE de dicho país. Cualquier inquietud pueden preguntar a la tienda y les informan de las bandas.

Luego están las otras conexiones típicas: Wi-Fi 802.11 b/g/n/a/ac, Bluetooth 5.0, GPS, Beidou, Glonass, NavIC, conector USB-C y conector para auriculares. Y por si todo eso fuera poco, la versión que da The Undertaker Tec Store también trae NFC, algo que puede ser primordial para algunos.

Si bien yo no soy fanático, para otros quizás el saber que NO hay radio FM puede suponer un ítem clave. Es la única carencia que le veo en conectividad a este teléfono (aparte del 5G).

Batería

El Realme 7 Pro tiene una batería de 4.500 mAh y soporta carga rápida a 65W. Ah, sí, el cargador viene dentro de la caja y es de 65W.

Tenía miedo en lo referente a autonomía. Pensaba que 4.500 mAh podría quedarse algo corto. No obstante, estimo que Realme optimizó muy bien el procesador y resto de componentes puesto que su autonomía es una verdadera maravilla.

No hubo forma de consumir un ciclo de carga en menos de un día. Es más, mientras más le exigía al teléfono su rendimiento aumentaba y la eficiencia en autonomía se lucía.

A continuación dejo unas capturas de pantalla en donde reflejo el rendimiento de la pila. Traté de capturar cuando quedaba el menor porcentaje disponible. Además, debido a la capa de personalización, la única forma de mostrar las horas de pantalla es como verán a continuación, solamente con una parte que las indica en números “crudos”, sin gráfico de consumo u otra característica adicional. Sí dejo otra imagen que indica qué porcentaje consumió más cada app en los diferentes ciclos.

Otra salvedad necesaria: fui alternando entre modo oscuro y modo claro. Cuando vean capturas con fondo negro, es que la autonomía la controlé con esa configuración; y caso contrario para fondo en blanco. Ahora sí, las capturas con las estadísticas brindadas:

El primer ciclo de carga completa me otorgó 9 horas y 18 minutos de pantalla encendida. La captura la realicé con el 1%. Una curiosidad radica en que al llegar al 2% aparece una última advertencia de batería baja, pero en vez de ser a modo de notificación desde el centro de notificaciones, lo hace con este cartel:

Intenté seguir capturando “al límite”, es decir, cuando quedara un 1%. Pero, por querer exprimir al máximo la autonomía me ha pasado que calculé mal y cuando ingresaba al apartado de “batería” para mostrar las horas… el teléfono se me apagó. O sea, en dos ocasiones no pude realizar una captura de forma adecuada por estar tan jugado. Así que la siguiente será con un 1%, pero las sucesivas con el 2% para evitar percances como los que acabo de decir.

La segunda jornada bajó a 8 horas y 46 minutos de pantalla encendida. Ejecuté modo oscuro en este intento y en el anterior también. Lo mismo sucedió con el que dejo seguidamente.

Aquí obtuve 9 horas y 10 minutos de pantalla encendida.

Con el modo claro activo, la autonomía en el primer intento llegó a 8 horas y 42 minutos de pantalla encendida. Recuerdo que en esa ocasión usé el teléfono bastante para navegar en Internet y redes sociales, de ahí que en el costado derecho figuren poca cantidad de apps. Estuvo muy centralizado el consumo.

El ciclo que menos me entregó fue el quinto. Su pila me dio 7 horas y 51 minutos de pantalla activa.

En el sexto registro, manteniendo el modo claro activo, el teléfono logró 8 horas y 48 minutos de pantalla activa.

Su carga de 65W es otro de sus puntos a favor que me motivaron a comprarlo sin pensar. Contrariamente a lo que muchos supondrían, yo quiero esa carga rápida para aprovecharla a futuro, no ahora.

¿Qué quiero decir con ello? Las baterías de litio tienen un ciclo de vida útil. Cuando comience a notar un desgaste claro, la “balanza” entre tiempo de carga con un cargador normal y el uso que me daría no me sería confortable.

Es algo que sufrí con mi Xiaomi Mi A1. Debía cargarlo al menos dos veces por día y era un proceso lento ya que admitía hasta 10W.

Para el Realme 7 Pro sí probé esa carga rápida a 65W especialmente para hacer esta review. Algo fundamental consiste en que la misma se puede hacer siempre y cuando se use el cargador y el cable que vienen en la caja. Como notarán en las imágenes adjuntas en esta sección, tiene las “dos patitas planas”, basta con ir a una ferretería por un adaptador y listo.

Con respecto a esa carga rápida, vuela. Es impresionante. Teóricamente, según el fabricante, pasa del 0% al 50% en 12 minutos de carga. O del 0% al 100% en 34 minutos.

Ahora bien, pasando de la teoría a la práctica, yo comencé a cargarlo con el teléfono encendido desde el 2%. Al minuto 12:10 segundos había pasado al 36%. A los 34:00 exactos cargó hasta el 86%. Para llegar al 100% le tomó 47:57.

Sí, demoró más de lo pronosticado en sus cifras oficiales. Una probabilidad sea que los tiempos que da la empresa los haya logrado en situaciones de prueba controlada… quizás con el terminal apagado, sin ejecutar aplicaciones en segundo plano, etc.

La carga rápida a 65W se luce especialmente en los primeros minutos. Un video de Charly Pi en YouTube se da una comparación de la carga rápida del Realme 7 Pro con flagships de otras marcas. La menos rápida en esa prueba es la del Samsung Galaxy S21 Ultra a 25W, y a pesar de ello finaliza el 100% de se carga en un tiempo similar a los otros.

Lo que quiero decir es reiterar en que la carga rápida de este Realme 7 Pro es más provechosa al comienzo. Luego regula la corriente y potencia, aspecto que realizan muchísimos teléfonos de carga rápida

Software

El Realme 7 Pro ejecuta Android 10 de fábrica recubierto por Realme UI en su versión 1.0. Esta última es la capa de personalización propietaria de Realme.

Apenas encendí el equipo me figuró una actualización de software que trajo las típicas mejoras en rendimiento y estabilidad, aparte del parche de seguridad de Android firmado al mes de diciembre de 2020.

El software funciona MUY fluido. Cuando Realme anunció el 7 Pro con el mismo procesador que el 6 Pro me había llamado la atención. Ahora que pude probar en carne propia el dispositivo, me parece que se dedicaron a optimizarlo con su firmware y ello da una experiencia muy grata.

A modo de confesión, éste es el punto principal por el cual me decanté por esta marca y no por Xiaomi, que es el fabricante rey en “relación calidad-precio”. Xiaomi tiene un gran abanico de smartphones y he leído/visto fallas al querer distribuir un mismo software para tanta variedad de modelos.

Aparte de eso, algo que no es tan grave pero igual suma, consiste en que MIUI muestra publicidad. Sí, puede desactivarse, aunque sé que en ciertos casos persiste y se presenta igualmente.

Entonces, teniendo presente que Realme no dispone de tantos modelos como Xiaomi, averigüé y veía que otorga más estabilidad que la competencia ya mencionada. Esto no quita que “el día de mañana” haga una apuesta similar a Xiaomi e inunde de infinidad de modelos el mercado. Pero, por ahora, CREO que lo tienen más controlado que su principal rival.

La capa Realme UI está muy buena, no es tan intrusiva y no parece que fuera china. Eso sí, es impresionante las opciones de personalización que brinda. Si quisieran conocerla más a fondo, les dejo este enlace de un video que encontré y vi al respecto. Imagínense que el sujeto toma y desarrolla algunos puntos… y le llevó casi una hora y media para mostrarlo de forma más “dinámica” como es en video.

Por cierto, gracias a Android 10 y la extrema personalización de Realme UI, más su pantalla Super AMOLED, es posible recurrir al modo oscuro. Simplemente les digo que es algo muy adictivo para quienes prefieran tonos más “calmos” para la vista que el blanco brillante.

Un detalle que extraño y al menos personalmente no encontré modo de configurar es el activar la cámara con doble pulsación en el botón de encendido/apagado. Se puede con hacer un dibujo/gesto estando bloqueado. Pero lo encontraba más práctico con doble pulsación, funcionalidad presente en smartphones de otras marcas.

Conclusiones

Como cierre, comento que el Realme 7 Pro es la demostración concreta de la no necesidad por decantarse necesariamente a un gama alta. Cumple con la mayoría de los requisitos — sino todos — de gran parte del público.

El procesador es bueno, pero la optimización aplicada lo hace mejor. Su configuración de memorias de gama alta le generan “un plus”. Y el mantener agregados tan “clásicos” como ranura para MicroSD y conector para auriculares lo convierten en un móvil completo.

La batería brinda una MUY BUENA AUTONOMÍA. Muchos medios resaltan su tremenda carga rápida a 65W, que sí, es algo digno de llevar… pero me parece tan o más pertinente aclarar que el gadget nos da muchas horas de pantalla con una pila que hoy no está vista como “la gran cosa” ya que otros modelos traen más capacidad. Es decir, la batería tiene doble punto a favor (autonomía y carga rápida), lo que conforma un diferencial para el producto en sí.

Su capa de personalización es estable y extremadamente personalizable. Espero que Realme mantenga así de bien este smartphone. En relación “calidad-precio” Xiaomi es imbatible, brinda más/mejor hardware por igual o menos dinero. No obstante, como dije antes, me decliné por Realme debido al software problemático de Xiaomi.

Y menciono mucho a Xiaomi porque es la principal competencia a la que apunta Realme, en buena hora que llegó. Sus productos son algo más caros que Xioami, no llegan a esa “calidad-precio” de su contrincante, pero hay que ver cuáles son sus agregados y diferenciales. Es requisito contextualizar para comparar y decidir al comprar.

La cámara posterior es muy buena. Soy consciente de que estoy con un gama media, y así y todo superó con creces mis expectativas. Donde mejor se desenvuelve es en situaciones con buena luz natural, ahí genera fotografías de sobra para subir a tus redes sociales.

En síntesis, un móvil con estupenda pantalla, gran cámara posterior, muy buena autonomía y una carga rápida monstruosa. Y todo ello con una optimización estable que produce un funcionamiento fluido. Sincera y directamente, lo veo y siento como un teléfono “redondo” en todos sus apartados.

Bonus track

Para finalizar, vuelvo al comienzo a modo de bonus track para mencionar y sugerir personalmente a la tienda The Undertaker Tec Store. No es broma ni mentira, quedé muy grato con la atención y la experiencia de compra. No por nada les dediqué una recomendación especial en su muro de Facebook.

Pueden visitar su sitio web para curiosear sobre su rol como importador. Luis es el encargado de todo y, como dije antes, que el dueño atienda es un plus de compromiso muy a favor en comparación con otros importadores.

Ya sea por medio de su página de Facebook, o en Instagram o en WhatsApp, él siempre está. Normalmente se maneja más por WhatsApp. Lo que sí, tengan presente que quizás puede demorarse un poco responder.

Si bien lo ayuda Valentina, igualmente es mucho laburo para dos personas. Pero no se preocupen que responde… y lo hace a TODO lo que preguntés, tiene una paciencia envidiable. Aparte de la atención y predisposición, acepta multitud de medios de pago: transferencia, Airtm, pago en efectivo (Capital Federal), PayPal y hasta criptomonedas. En lo personal, le doy las gracias por haberme facilitado la compra y el proceso que conllevó.

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Periodista apasionado particularmente por la tecnología en general. Curioso. Cinéfilo. Argentino. Podés contactar conmigo por medio de Twitter o a través de mi correo electrónico.

2 COMENTARIOS

  1. Que pedazo de Review tanto a vos como a Fabio Realme y Motorola deberian pagarle unos morlacos, me dan ganas de comprar un Realme ahora. Yo vengo parejito con los Xiaomi, muy contento con el desempeño pero hace rato que vengo con ganas de probar otra marca. Me generaste un problema que no sabia que tenia jajaj!

    • Jajajajajaja. Admito que estaba con incertidumbre al comienzo por ser una marca “nueva” en comparación con otras. Pero en mi caso personal y particular, tuve malas experiencias con Motorola 😔 Y cuando vi el precio al que me conseguí el Realme 7 Pro me dije: “bueno, hay que probar, es ahora o nunca”.
      Me alegra mucho que el review te haya entretenido.
      Un abrazo…

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