Obviamente ya sabíamos casi todo antes del lanzamiento pero aquí está el RAZR, el pantalla flexible de Motorola que toma la estética y mecanismo de uno de los más famosos y exitosos teléfonos de todos los tiempos, el RAZR, y lo transforma en un Android con pantalla flexible.

En esta nueva ola de pantallas que se doblan los de Motorola le encontraron la vuelta, con un diseño flip plegable y un mecanismo bastante efectivo con unas specs bastante buenas, acero inoxidable y 3D Gorilla Glass.

La pantalla flexible es de 6.2″ en formato 21:9 y unos 2142 x 876 que no es la mayor resolución en pantallas flexibles pero al mismo tiempo es lo que se puede lograr en este formato sin extenderse en tamaño.

Foto Ricardo Sametband

Es interesante que mantuvieran el mismo grosor del original, 14mm, con una pantalla externa OLED de 2.7″ para las notificaciones (Quick View) y para hacer llamadas o mensajes además de ser la pantalla para las selfies usando el sensor principal de 16MP.

El mecanismo de cierre tiene dos visagras y evita que queden ranuras abiertas y, por ende, se meta cualquier basura o elemento que pudiese lastimar la pantalla, algo que se criticó en otros equipos flexibles.

Por dentro cuenta con un Qualcomm Snapdragon 710 con 6GB de RAM y 128GB de almacenamiento, la batería es de 2510mAh con carga rápida de 15W. Otro compromiso del formato es que la batería no sea grande pero creo que quien compre un equipo semejante no se preocuparía demasiado por ello.

Más allá de lo bonito está el tema precio y disponibilidad, en EEUU comenzará a comercializarlo Verizon el mes que viene con un precio de unos USD 1500, dolar más o menos, precio premium para un público muy selecto, no será para cualquiera. Llegará en Enero a México, Brasil y Argentina y no creo que sea un éxito de ventas como el original RAZR porque son otros tiempos pero tal vez sea algo para tener muy en cuenta por formato y concepto en una época de teléfonos demasiado iguales. En ese sentido, destaca.

1 COMENTARIO

  1. Si alguien puede hacerlo bien, puede ser Moto, si aprovechan su experiencia. Sin duda es un producto que apela más a la nostalgia que a la necesidad. Creo que nunca compraría una pantalla flexible, al menos hasta que evolucionen lo suficiente para garantizar una vida útil razonable, cosa que hoy dudo bastante. Pero qué lindo que quedan. Como decís: al menos prueban algo distinto, entre tantos equipos iguales.

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