Para los amantes de la aviación (como yo) es una triste noticia, algo que veíamos poco a poco cómo se iba dando pero, hay que admitir, nos costaba creer. La aviación ha cambiado y las grandes bestias del aire vieron su futuro esfumarse muy rápido.

Hay obvios factores, la eficiencia uno de ellos, que hace que los grandes aviones ya no tengan uso en nuestro mundo actual pero la pandemia de COVID-19 aceleró el proceso calvando todos los clavos que hacían falta en el ataúd de los más grandes aviones de pasajeros que surcaron los cielos.

Suele decise que el Airbus A380 nació con fecha de vencimiento puesto que para cuando el proyecto avanzó ya se sabía que no iba a tener suficiente mercado porque el mundo estaba cambiando a bimotores de alta eficiencia.

La primer víctima obvia de la eficiencia fue la velocidad. El Concorde podía viajar a Mach 2 pero ¿Para qué? era de esperarse que un proyecto tan costoso donde los vuelos estaban cuatro o cinco veces más caros que en cualquier otro avión iba a caer en el olvido y fue un accidente (no provocado por el avión, pero ya no importaba) el que impulsó su salida del mercado.

Pero esa no es la velocidad que se perdió, los aviones de los años 60 y 70 estaban más cerca de ser transónicos con velocidades de Mach 0.95 y peleándose por mantenerse arriba. Pero era caro, ineficiente y… ruidoso.

Poco a poco la velocidad se redujo pero no sólo eso, la cantidad de motores también. Desde que se autorizaron los vuelos de larga distancia transoceánicos con sólo dos motores el mundo viró radicalmente. Un avión de dos motores gigantes y super eficientes es mucho más barato de mantener que cuatro. Pero además al reducir un poco la velocidad esos motores duran más tiempo y el avión consume cada vez menos.

Salir de la barrera sónica, alejarse un poco de ahí, tan sólo eso ahorró toneladas de combustible y así fue como el precio de los pasajes se redujo notablemente. Motores más grandes, que giran más lento y producen menos ruido, la eficiencia ante todo.

El A380 nació justo cuando los bimotores no sólo son super anchos sino que cargan apenas un poco menos de pasajeros, la doble cabina tenía sentido en otra época pero hoy en día no. Esto sucede por cómo se planean las rutas aéreas, volar el A380 requiere mucho más combustible, mayor mantenimiento, pistas especiales (no todas pueden sostenerlo ni tienen el largo) y hasta un área preparada en el aeropuerto para su tamaño. Esto obliga a que viaje lleno para ser rentable y eso sólo sucede en unas pocas rutas. No es negocio.

Cuando se creía que el mundo iba hacia ese formato el que ganó fue el opuesto, más chico, más eficiente, más rentable. Y todo se tradujo en esto último, rentabilidad.

Estos últimos meses casi todas las empresas con contratos con Airbus para la adquisición de nuevos A380 cayeron y la empresa ya está fabricando el último de los ejemplares que entregará. El final de la línea de producción está planificado para 2021 y aquellos que todavía querían mantenerlos debieron optar por el A330-900 y A350-900 que son las opciones más cercanas que quedan. El total de A380 será de 251 aviones, ni uno más.

Hace unos años tuve la suerte de poder subirme a uno de sus prototipos:

Ahora llega también el turno del legendario Boeing 747. Ambos son aviones muy comparados entre sí, de hecho, también tiene doble cabina aunque la superior es mucho más pequeña. Pero el Boeing es un avión que está en el mercado hace más de 50 años y marcó un antes y un después en toda la industria de la aviación.

Fue un golpe mágico para la firma y llegó a construir unos 1557 ejemplares siendo su última versión el 747-8. Y así será, la última. Boeing todavía no lo anuncia oficialmente pero sí se lo está adelantando a sus inversores como explica Bloomberg.

El último 747-8 saldrá de la planta de Seattle en dos años coincidiendo, intencionalmente o no, con el A380, por las mismas razones, claro. Los pedidos por el modelo desaparecieron durante los últimos años y no es que se fueron a su rival más directo sino que se distribuyeron entre todos los modelos bimotores. Mantener un 747 es casi el doble de caro por tener el doble de planta motriz y eso le juega en contra. Pero además por los mismos motivos referidos a tener que llenar el avión, que eso sólo se pueda hacer en rutas largas, que los aeropuertos estan congestionados de aviones y es muy grande, etc.

La pandemia aceleró un proceso que estaba en marcha hace ya dos décadas. Cuando la aviación civil se reactive seriamente no será con aviones llenos. Es poco probable que logren ser eficientes vendiendo pasajes. Los bimotores pueden cubrir ese rango sin problemas.

Algunos acusan al management de Boeing de haber frenado la inversión en el modelo y apenas entregar seis aviones al año como causas de su declive. Además para el negocio de transporte de mercaderías el 787-8 es un excelente vehículo con una capacidad enorme. Pero la realidad es que el último pedido como avión de pasajeros, de 2017, fue de un sólo ejemplar: el Air Force One.

Boeing tiene el 777 y el 787 Dreamliner para las necesidades de sus clientes, la era de los gigantes de la aviación habrá terminado para el 2022.

 

 

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5 COMENTARIOS

  1. El fin de una era que, por suerte, duró bastante.

    Justamente la congestión de los aeropuertos hacía posible pensar en el A380 y sucesores aún más grandes. Un solo avión ocupando un espacio en vez de dos o tres. Lo mismo con las rutas. Pero la realidad fue otra: aviones más chicos se llenan y vacían más rápido. Además del costo y eficiencia de los motores, los tiempos de aeropuerto también pesan.

  2. Maravilloso artículo pero me quedo una duda: ¿que ocurrirá con los A340 en un futuro? Serán retirados por su alto consumo o son lo suficientemente sostenibles como para que no se retiren?

  3. Que caché tuve cuando volé en un doble cabina doble piso de Lufthansa. Aunque iba en clase turista y subí por una escalerita trasers, rl pasar 11 horas con apenas 32 personas fué bien cool.
    Viajera de 76 años

  4. Una lástima, porque además sin duda el A380 es el avión más cómodo y comfortable para el pasajero. Silencioso, amplio por dentro (sobre todo para aquellos que sufren claustrofobia), mejor presurizado.
    Llegará el momento en que la autonomía permita que tengamos que pasarnos 14 horas arriba de un A321 ultra-neo-NG y habrá que resignarse!

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