Windows 10X es la nueva versión de Windows 10 para dispositivos móviles de doble pantalla, pero es mucho más que eso, es, probablemente, el futuro de Windows.

Recién Microsoft está habilitando el acceso al emulador de Windows 10X para desarrolladores, la idea es que éstos puedan hacer los cambios que se necesitan para poder operar a doble pantalla, pero hay algo más ya que el emulador deja entrever cómo es que el nuevo Windows plantea la ejecución de programas y es completamente distinto al Windows que usamos.

Ninguna de las usuales aplicaciones Win32 estan presentes, ni los diálogos ni nada, todo es una aplicación moderna (Modern las llaman ellos) cambiando hasta el Explorer de Windows. Pero esto no significa que nuestras apps Win32 no funcionan sino que estan ahí pero integradas distinto: en un container.

En esta época de containers para todo en ambientes de servidores es normal que la misma idea llegue al Desktop y las apliaciones Win32 clásicas se ejecutan dentro de un container, las apliaciones MSIX también corren en container y hay un container para las apliacaciones nativas modernas/UWP.

Todo corre en un container y cada uno posee su propio kernel, drivers y archivos necesarios, registro y demás, así una aplicación Win32 puede correr sin problemas e interactuar con el sistema operativo de forma directa pasando por un set de drivers optimizados para ese container en vez de tener que pelearse con drivers de terceros. Eso lo hace el sistema operativo en general. y cada aplicación es conectada por un cliente RDP optimizado. Uno por cada aplicación Win32.

Lo genial de esto es que, al fin, Windows puede separarse de todo su código “legacy” de las decenas de versiones anteriores, cada una en un compartimento separado no influye en la performance general del sistema.

La pregunta es ¿Esto se va a extender a la versión de Windows que usamos en Desktop? Es altamente probable que lo haga, al fin y al cabo este método de ejecución le permite ampliar el espectro de posibilidades manteniendo compatibilidad, la parte que más dudas me genera es la compatiblidad de todo lo que tenga interacción directa con el hardware, desde juegos (GPU) hasta cálculo (GPU + CPU intensivo) y aplicaciones que hacían llamadas directas al hard en general, pero eso se puede resolver.

Otra posibilidad es que unifica la ejecución en otros procesadores, hace ya un tiempo que el paso de Windows a ARM se ve enlentecido por esto mismo, para qué hacer aplicaciones para cada procesador si el 99% instalado es x86? Pues bien, al ejecutar en un container es más fácil virtualizar y emular el procesador para esa aplicación en particular. Hoy es todavía intenso para un CPU pero totalmente alcanzable con una performance adecuada, el traspaso de una plataforma a la otra puede pasar a ser algo natural o más fluido de lo que es hoy en día.

¿Lo veremos en el corto plazo? No lo creo, los dispositivos de doble pantalla de Microsoft son la prueba, está perfecto que exista dónde probar y cambiar, lo interesante es eso, que evolucione, cuando esté bien maduro el pasaje no debería llamarle la atención a nadie y los que tienen Windows 10 no sólo veŕan este cambio sino la “Wonder Bar” que es como integra el formato táctil y el menú, veremos cómo se adapta para Desktop, pero todavía no es el objetivo de Windows 10X.

2 COMENTARIOS

    • eso no es así, depende del esquema de virtualización, en muchos estás tocando procesador directo, el hypervisor coordina entre VMs pero no estás emulando procesador, es la diferencia entre virtualización y emulación. Ahora bien, si se trata de un ARM con una VM de x86, ahí es inevitable el lag y la baja de performance

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