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Smart Things que te abandonan cuando se cierra el servicio

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Qué sucede cuando un servicio se cierra? No es la primera vez que “muere” un servicio online y se lleva, con su muerte, dispositivos físicos a la tumba. Probablemente tampoco sea la última vez porque es ya una tendencia que choca directamente con cualquier concepto de “sustentabilidad” que después las empresas tratan de disimular con eventos “verdes”.

Este es el caso de Google Play Music, servicio que nunca funcionó muy bien para nadie (porque nadie lo necesitaba) y que se está transformando, luego de 9 años, en Youtube Music. Hasta ahí nada especial, si no funcionó ¿Por qué mantenerlo? No tiene sentido ni estratégico ni económico.

Pero asociado a la Google Play Music Store y el servicio en general existe hardware. Estamos hablando de Google Home y Nest Audio, equipos que dependían de este servicio y no recibirán actualización. Poco a poco (a partir de esta semana) Google irá matando servicios asociados hasta que la transición sea completa pero, en muchos casos, eso requerirá tirar a la basura hardware que funciona y reemplazarlo por nuevo.

Esto se da en muchos equipos viejos, no es Google ni remotamente el único, pero sí tiene una cuota importante en el mercado de cosas obsoletas que no se pueden resolver. Por ejemplo podemos tomar un teléfono de hace más de cinco años y tratar de activarlo, en muchos casos las aplicaciones de Google no se pueden borrar del teléfon (Por alguna ridícula razón corporativa que jamás tendrá sentido) y sobran equipos con Google+ o servicios como el ahora fallecido Music.

Este tipo de herencia arrastra hardware pero si bien algunos equipos reciben actualizaciones no todos y los más vulnerables son los IoT, piezas de hardware donde su capacidad de procesamiento y, especialmente, de actualización es nula o compleja. Ni siquiera existe el esfuerzo.

Okey, no podemos pretender que un equipo con Android 2.6 pueda correr un moderno Android 10, pasaron muchos años, tampoco que un Symbian viejo funcione, pero en el diseño de todo dispositivo deberíamos poder tener la posibilidad de anular servicios y que no sean tan dependientes. Porque la realidad es que toda dependencia es totalmente artificial, impuesta, no necesaria.

Tu dispositivo se conecta a un servidor, valida el usuario para poder tener tus datos, coleccionarlos y revenderlos. No porque el dispositivo necesite del servidor para funcionar, sólo lo necesita para atarte a su esquema de negocios.

Sucedió con los speakers inteligentes Aether, con el smart hub Revolve de Google, con las cámaras VueZone, el robot Jibo, en un punto uno debe aceptar que ya no es dueño de lo que compra sino de una licencia limitada de uso. IoT es un arma de doble filo y si uno no considera el costo de renovación cada X tiempo uno no está entendiendo el cuadro completo.

Uno no es dueño de la nube, uno es cliente, dependiente, esclavo de la nube. Ese cambio de modelo de negocios a muchos les cuesta entender hasta que su dispositivo favorito se vuelve obsoleto.

Y esta obsolecencia por servicio caído (invento el término) deriva en una cantida de hardware útil que ahora se transforma en basura. Se te obliga a cambiar y consumir algo que funcionaba por algo que no necesitas. Es una interesante evolución que, en mi opinión, es contraproducente y sólo deriva en exceso de contaminación y pérdida de recursos.

Llegaremos a un punto en que el mercado y/o reguladores empiecen a requerir que todo dispositivo pueda “desacoplarse” de los servidores del proveedor en caso de que éste muera? ¿Debería exigirse? Por el momento nada de eso sucederá y si querías usar un smart speaker que estaba “atado” a Google Music ya sabes cual es su destino.

4 COMENTARIOS

  1. La culpa no es del chancho, a diario compramos cosas inútiles, o que se van a volver inútiles en poco tiempo, cuantos teléfonos tiramos porque whatsaap no funciona en esa versión de android en vez de tener una versión limitada para alguien que quiera usar un teléfono viejo, nosotros mismos nos esclavizamos

  2. Hola Fabio, falta de letras…
    aplicaciones de Google no se pueden borrar del teléfon (Por alguna
    y en…
    deriva en una cantida de hardware

  3. Es la obsolescencia programada que siempre existió pero por alguna razón se olvido justamente porque, creo yo, que todo el tema IoT se vende con un tono de inmortalidad. Uno ve un Smart-Algo y lo asocia al futuro, a algo que va a durar y persistir infinitamente. En el caso de Google, hace un excelentísimo trabajo aparentando ser una empresa buena que está del lado del usuario… pero no. Son los dueños del swtich.

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